jueves, 22 de septiembre de 2016

Las farmacéuticas tienen 311 compuestos en I+D para enfermedades autoinmunes


La artritis, la más beneficiada por I+D en autoinmunes


Medicamentos en desarrollo o a la espera del dictamen regulatorio para autoinmunes. Algunos pueden estar presentes en varias indicaciones. ('Medicines in development for autoimmune diseases' (Phrma, 2016))
Las compañías biofarmacéuticas con presencia en Estados Unidos están desarrollando 311 nuevos medicamentos, indicaciones o vacunas destinados al tratamiento de enfermedades autoinmunes.
Según los datos recopilados en un informe por la patronal norteamericana del sector PhRMA en colaboración con la Fundación Americana del Lupus, entre los 311 compuestos en investigación hay 76 para artritis autoinmune, patología que se lleva la palma entre las que más productos tienen en desarrollo en el sector, seguida de la enfermedad inflamatoria intestinal, con 58, y psoriasis, con 48 (ver cuadro).
Gran parte de estos compuestos o indicaciones están en la fase 3 -la más avanzada del proceso de I+D- o a la espera de una decisión regulatoria por parte de la agencia estadounidense FDA. En concreto, 85 de los 311 productos o indicaciones han alcanzado ya alguna de estas etapas, y son 44 las empresas detrás de estos 85 compuestos: 27 con sólo uno avanzado o a la espera de registro, y 17 con dos o más. La estadounidense AbbVie lidera esta clasificación con 7 moléculas.
Biosimilar y biomejor
El listado contiene 22 biosimilares, algunos de ellos en desarrollo para varias indicaciones. Así, la artritis cuenta con 14 productos de esta clase en I+D, 9 la psoriasis, 3 la EII y 3 la diabetes. Junto a estos, hay otras versiones de biológicos comercializados mejorados (denominados en inglés como biobetter), que aspiran a superar los resultados clínicos de los originales. En este terreno destaca la apuesta de la estadounidense Sorrento, con una versión de basiliximab y otra de infliximab que desarrolla junto a la sueca Mabtech.
El informe recuerda que existen más de 80 enfermedades consideradas autoinmunes, aunque todavía queda mucho por conocer sobre estas patologías y su origen.
En cualquier caso, las investigaciones arrojan nuevas pistas que pueden ayudar a aportar enfoques innovadores sobre posibles tratamientos, como el papel de los factores ambientales (alimentos, agentes químicos o traumatismos de los pacientes) o su origen genético. Se sabe que tienden a afectar a miembros de una misma familia, lo que sugiere la influencia de los genes, y que más del 75 por ciento de los pacientes son mujeres. Además, dado que estas patologías comparten lazos genéticos e inmunológicos, no es infrecuente que un paciente sufra dos o más enfermedades de este tipo. Así, los celiacos presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 1 o la enfermedad tiroidea.
I+D innovadora
El informe de la patronal destaca algunos compuestos que representan aproximaciones terapéuticas especialmente novedosas, como los anticuerpos monoclonales que actúan de forma dirigida contra dianas específicas del lupus eritematoso sistémico, la psoriasis o la enfermedad de Sjögren.
En concreto, el trabajo recoge la innovación que representa un anticuerpo monoclonal en I+D para el tratamiento del lupus que inhibe la actividad de una proteína que se cree que juega un papel clave en el desarrollo de la enfermedad.
Otra línea innovadora de investigación es la que representan en psoriasis varios anticuerpos monoclonales que se dirigen específicamente y neutralizan un gen receptor que parece clave en los procesos inflamatorios autoinmunes relacionados con varias patologías crónicas con este origen, incluida la psoriasis.
Otro anticuerpo monoclonal en desarrollo para el síndrome de Sjögren se liga a una proteína para evitar su interacción con las cédulas T activadas. Se cree que la interrupción de esta interacción entre la proteína y el estimulador impide el aumento de las respuestas inmunes de las células asociadas a enfermedades autoinmunes como la de Sjögren.
También subraya los avances en esclerosis múltiple, para la cual hace sólo diez años los tratamientos se limitaban a un puñado de medicamentos inyectables o en infusión con importantes efectos secundarios y síntomas dolorosos en el lugar de la inyección. En la actualidad, hay un abanico más amplio de tratamientos, con menos efectos adversos y que incluye opciones orales, que reducen las recaídas, previenen la progresión de la enfermedad y han supuesto una mejora en la calidad de vida.
En artritis reumatoide, el desarrollo de biológicos, que se dirigen a diferentes dianas implicadas en la inflamación y discapacidad, ha logrado mejorar la funcionalidad física de los pacientes y prevenir el daño articular irreversible, haciendo posible la remisión de la enfermedad
Fuente: http://www.diariomedico.com/2016/09/19/area-profesional/gestion/las-farmaceuticas-tienen-311-compuestos-en-id-para-enfermedades-autoinmunes

domingo, 18 de septiembre de 2016

¿Cómo se puede conseguir que los niños coman de todo?




La alimentación de los niños es algo fundamental para su desarrollo físico y mental. Esta frase puede resultar obvia, pero no está de más insistir en ella, especialmente ahora que empieza el curso y los niños retoman su ajetreada rutina: colegio, deberes, actividades extraescolares... A priori, que los pequeños coman todos los alimentos que se les ponen en el plato y que adquieran desde la infancia buenos hábitos de alimentación que mantengan de por vida no es algo sencillo, pero tampoco es imposible. ¿Qué han de hacer los padres y familiares para fomentar una alimentación sana y equilibrada y no desistir en el intento cuando los niños rechacen ciertos alimentos? La clave está precisamente en eso, en no rendirse.
"El estado de salud depende de los hábitos de estilo de vida, como la alimentación o la actividad física, y es en la infancia cuando es más fácil adquirir y modificar los hábitos», afirma a EL MUNDO Luis Miguel Luengo Pérez, vocal del Comité Gestor del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición(SEEN). De modo que "cuanto más tarde en el desarrollo, más difícil es modificar los hábitos, por lo que desde la primera infancia deben estar creados los hábitos y no esperar a la adolescencia, que será más difícil", añade este experto.
Es importante conocer qué y cuánto deben comer los niños según su edad y cómo ha de ser la introducción de los alimentos según las distintas etapas. Teresa Cenarro Guerrero y Ana Martínez Rubio, pediatras de Atención Primaria y miembros del Grupo de Gastroenterología y Nutrición de la Asociación Española de Pediatria de Atención Primaria (AEPap) explican cómo es este proceso.

Los dos primeros años

"El primer año de vida es un periodo de crecimiento máximo, se triplica el peso al nacer y se crece una media de 25 centímetros", informan las especialistas. Hasta los seis meses, el alimento que necesitan los bebés de manera exclusiva es la leche materna. No necesitan nada más. Después, a partir de los seis meses, la leche materna seguirá estando presente, pero ésta por sí sola no aportará todos los nutrientes, por lo que se deben ir introduciendo alimentos variados. Esta fase se llama alimentación complementaria, es decir, complementa a la leche materna, que seguirá siendo el alimento principal.
Durante algunos años se ha retrasado la introducción de algunos alimentos para prevenir alergias. Sin embargo, esta medida no ha demostrado su eficacia. "Ahora se sabe que, a partir de los seis meses, existe un periodo de tolerancia y, si los alimentos se ofrecen de manera precoz, vamos a conseguir la tolerancia a los alimentos. Por eso, la tendencia actual es introducir de una manera precoz y progresiva", señalan.
El orden de introducción de los alimentos no es rígido. Lo mejor es ofrecer lo que los padres estén comiendo, siempre que sean alimentos blandos, bajo vigilancia, y no alimentos duros con los que podrían atragantarse. "Aunque utilizamos de forma transitoria y hasta que el niño esté más maduro los purés, es adecuado introducir trocitos de alimentos que los niños puedan coger con sus manos de manera precoz, mejorará la alimentación futura y supondrá un fortalecimiento de los músculos masticatorios, lo que favorecerá la masticación, dentición e incluso el lenguaje", aseguran.
En el caso de los alimentos derivados de la leche de vaca, no se deben ofrecer hasta los nueve o 10 meses. No por el riesgo de alergias sino por el riesgo de ferropenia (disminución del hierro en el organismo), ya que puede originarse de forma precoz. La mejor manera de introducir los alimentos, aconsejan estas expertas, es ofrecer al niño lo que haya en casa . "A los niños les llama mucho la atención lo que comen los de alrededor. Por ello, hay que dejarle que toque los alimentos, que los huela, se los lleve a la boca...".
Desde los 12 hasta los 24 meses, la alimentación debe ser una dieta completa y equilibrada con alimentos naturales y cocinados en casa. Tal como explican las pediatras, hay que insistir en verduras, frutas, legumbres, pescados, lácteos y todo lo que se coma en el hogar, siempre y cuando se esté vigilando el exceso de azúcares y grasas y, por supuesto, evitando los alimentos que puedan producir atragantamiento.

A partir de los dos años

Una etapa clave es a partir de los 2/3 años. Desde este momento y hasta la preadolescencia, el crecimiento es más lento, por tanto, en proporción, se come menos cantidad que en los dos años anteriores. "Esto hay que tenerlo en cuenta ya que muchos padres se agobian pensando que sus hijos se vuelven malos comedores, cuando es algo fisiológico. A esta edad, el crecimiento, en ocasiones, va a picos, por lo que unas temporadas se come más que otras. "No se crece porque se come, se come porque se crece" informan las pediatras.
De este modo, "el niño puede decidir cuánto comer pero no qué comer", es decir, "la cantidad depende de la etapa en la que se encuentre el niño y del metabolismo de cada uno", afirman. Los niños, a partir de los 2/3 años, ya pueden e incluso deben comer de todos los grupos de alimentos, salvo los de pequeño tamaño y redondos como los frutos secos, las aceitunas, los caramelos, algunas patatas o snacks redondos que tienen gran riesgo de atragantamiento y los pescados azules grandes, por la posible contaminación con metales pesados, en especial el mercurio.
Según exponen las pediatras, son beneficiosas las verduras, las frutas, las legumbres, el pescado, la leche, la carne, las pastas y el arroz, evitando el exceso de azúcar. Por eso, hay que evitar los zumos de caja, los batidos, los yogures líquidos y el exceso de grasas y sal. "Sin precocinados y que todo sea lo más natural posible".
En estas edades, desde los dos/tres años y hasta los seis aproximadamente es cuando los pequeños comienzan a rechazar algunos alimentos. Además, el sentido del gusto en estas edades puede ser muy variable: un día se pueden comer alimentos que, al día siguiente, se rechazan.
No hay que olvidar que, a los dos-tres años hay una fase de oposición y reafirmación de la personalidad y esto incluye también a los alimentos. "Muchas veces se rechaza un alimento para reafirmarse en esa fase de oposición y llamar la atención", explican las especialistas en pediatría. Pero no hay que desistir, hay que volver a ofrecer los alimentos rechazados.

¿Cómo convencerles?

Hay que tener en cuenta un concepto llamado neofobia, esto es, personas que tienen dificultades para probar nuevos alimentos. Esto puede ocurrir a cualquier edad, pero es mucho más frecuente en los primeros años de vida. Por ello, y según indican Cenarro y Martínez, los padres no deben pensar que la primera vez que un niño diga que no quiere o no le gusta cierto alimento quiere decir que sea para siempre. "Hay que insistir entre 8 y 15 veces... pero con otra presentación para que se vaya acostumbrando y ofrecerlo cuando ese alimento se coma en casa".
A los niños le resultan más sabrosos los alimentos con más grasas: "La grasa y la sal potencian y vehiculizan los sabores, por eso los niños son tan aficionados a carnes empanadas, salchichas, nocillas y tan poco a verduras o frutas, que son alimentos sanos sin grasas", explican.
Por el mismo motivo, prefieren la carne al pescado. Por ello, es imprescindible acostumbrar al paladar desde los primeros años a todos estos sabores. Así, un truco para conseguirlo es presentar el plato de manera atractiva, por ejemplo, mezclar en un mismo plato carne y verdura e ir comiendo de manera alternativa.
"Si el niño rechaza un alimento es porque no está acostumbrado a él y nunca va a hacerlo si no somos firmes", afirma Jesús Ramírez Cabanillas, psicólogo educativo y autor del libro Cocinoterapia. A modo de truco o consejo: "Hay alimentos que varían de textura al comerlos en puré o enteros como son, por ejemplo, las judías verdes cuya piel, si están enteras, es aterciopelada y eso puede ser motivo de rechazo. Lo mejor que podemos hacer en los primeros intentos es dárselas muy tiernas, o pelarlas un poco con el cuchillo", recomienda el psicólogo.

Menú de campeones

Desayuno

Se entiende por un desayuno completo aquel que contenga alimentos de, al menos, tres grupos: lácteos, derivados de cereales y fruta. Será un desayuno sólo aceptable si contiene dos grupos. Es importante no repetir en el almuerzo del recreo los mismos nutrientes que en el desayuno. Si se ha desayunado lácteo y cereal lo correcto es no volver a tomarlos, mejor tomar fruta. Igualmente, la merienda, cuanto más sana y tradicional, mejor. Por ejemplo, tomar un bocata (mejor con pan de barra) de toda la vida con jamón, o con queso... O bien un vaso de leche con una tostada o fruta, o frutos secos (si se puede por edad).

Comida y cena

Deben ser complementarias, y permitir así una dieta equilibrada entre ellas. Por ejemplo, si se ha tomado arroz en la comida, se deberá cenar ensalada o verdura. En la comida, se deben incluir un primer plato con alimentos que aporten hidratos de carbono de absorción lenta (legumbres, tubérculos, pasta), un segundo con alimentos plásticos (carnes, pescados o huevos) y alimentos reguladores (hortalizas o verduras) o bien combinar los alimentos anteriores en un plato combinado. El postre debe ser o fruta o lácteo. Para la cena, se debe tener en cuenta el resto de alimentos ingeridos a lo largo del día y es clave tomar alimentos con hidratos de carbono de absorción lenta para tener reservas suficientes para las horas de ayuno nocturno.

Agua, zumos y leche

Muchas veces, por las prisas, se abusa de los alimentos líquidos como ciertos yogures, batidos y zumos de caja. Algo que no se debe hacer ya que su contenido en azúcares es muy alto y, además, al no masticar no se pone en marcha el mecanismo de saciedad con lo que se induce a la obesidad. Es importante que los niños beban agua, sobre todo, y que tomen también zumos naturales (aunque siempre es mejor la fruta entera) y que beban leche que, aunque es líquida, es un alimento y no debe considerarse como una bebida.Desde los dos años y hasta la adolescencia se necesita alrededor de medio litro de lácteos diarios.

Frutas y verduras

Las recomendaciones sanitarias indican que la cantidad de frutas, verduras y hortalizas que debe ingerir un niño son cinco raciones diarias. Pero esta cifra está muy lejos de la realidad. Por ejemplo, según algunos datos de un reciente estudio de LIDL, el 39% de los niños y adolescentes en España consume fruta fresca una vez al día y, en cuanto a verduras y hortalizas, el 31% de los niños y adolescentes las consume una vez al día.

fuente: elmundo.es

jueves, 15 de septiembre de 2016

La suplementación Mango Modula Gut microbiana Disbiosis y de cadena corta de ácidos grasos Independiente Producción del Cuerpo de reducción de peso en ratones C57BL / 6 ratones alimentados con una dieta alta en grasas.



Resultado de imagen para MANGO


Abstracto

ANTECEDENTES: alta en grasas (HF) obesidad inducida por dieta se asocia con cambios en la microbiota intestinal. Fibra y otros compuestos bioactivos en alimentos de origen vegetal se sugieren para evitar disbiosis intestinal provocada por la alimentación de HF. El mango es alta en fibra y se ha informado que tienen efectos anti-generador de obesidad, hipoglucemia e inmunomoduladoras.
OBJETIVOS: Se investigaron los efectos de la pulpa de mango liofilizado combinado con una dieta alta frecuencia en la población microbiana del ciego y su relación con la composición corporal, los lípidos, los parámetros de glucosa, la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), y los marcadores inflamatorios intestinales en una modelo de ratón de la obesidad inducida por la dieta.
MÉTODOS: Seis semanas de edad C57BL / 6 ratones machos fueron asignados al azar a 1 de 4 grupos de tratamiento en la dieta: control (AIN-93M, 10% kcal de grasa), HF (60% kcal de grasa), y HF + 1% o el 10 % de mango (HF + 1% M o HF + 10% M, p: p) durante 12 semanas. La población microbiana cecal se evaluó mediante el uso de la secuenciación del 16S rDNA. Se evaluaron la composición corporal, la glucosa y los lípidos en plasma, cecal y AGCC fecales, y la abundancia de ARNm de los marcadores inflamatorios en el íleon y colon lamina propria.
RESULTADOS: En comparación con el grupo control, la alimentación HF redujo significativamente (P <0,05) 1 unidad taxonómica operativa (OTU) del género Bifidobacterium (64 veces) y 5 Otus del género Akkermansia (≥16 veces). Esta reducción fue impedido en el grupo M + 10% de HF, los miembros de los cuales tenía 10% más de peso corporal final en comparación con el grupo HF (P = 0,01) y concentraciones similares de glucosa en sangre en ayunas (p = 0,24). El 10% del grupo M HF tenía 135% (p = 0,004) y 133% (p <0,0001) mayor acético fecales y las concentraciones de ácidos n-butírico que el grupo HF, lo que sugiere una mayor fermentación microbiana. Además, se observó una interleucina colon expresión 10 génica (IL10) 59% mayor en el grupo M HF + 10% que en el grupo HF (P = 0,048), lo que indica la modulación de la inflamación intestinal. El + 1% del grupo M de HF en general no difirió del grupo HF.
CONCLUSIONES: La adición de mango a una dieta HF modulada la microbiota intestinal y la producción de AGCC en ratones C57BL / 6; estos cambios pueden mejorar la tolerancia al intestino para el insulto de una dieta HF.
© 2016 Sociedad Americana para la Nutrición.
FUENTE: http://jn.nutrition.org/content/146/8/1483.long

PMID

 27358411 [PubMed - en proceso]








¡Probado! Mango puede prevenir la diabetes y la obesidad

Semana de la Diabetes en el Reino Unido encontró que, cada semana el número de diabéticos en este país aumentó a 4.500 personas. Las ideas falsas sobre la enfermedad se piensa que es el gatillo.Puntuación pacientes adicionales por semana que es el resultado de los estudios de la diabetes organización británica. La diabetes es una semana de aniversario, que también pone de relieve la crisis será la conciencia pública sobre los peligros de la diabetes. Total de personas con diabetes en este país llegaron a 235.000 habitantes a lo largo de 2015.



La buena noticia es, la investigación encontró que los mangos pueden prevenir la obesidad y la diabetes tipo 2. Se encontró que la fruta para aumentar la cantidad de bacterias buenas que pueden repeler la obesidad y la diabetes. El estudio encontró que los mangos de la alimentación puede prevenir la pérdida de las buenas bacterias en el intestino causada por el consumo de alimentos ricos en grasas. Las bacterias específicas en el tracto digestivo pueden jugar un papel en la aparición de la obesidad y sus complicaciones como la diabetes tipo 2.

En un estudio realizado en la Universidad del Estado de Oklahoma, se les dio 60 ratones uno de los cuatro grupos de dietas durante 12 semanas. También hubo un grupo de control en el que el 10 por ciento de las calorías consumidas es la grasa, el grupo de alto contenido de grasa en la que el 60 por ciento de las calorías de la grasa o el grupo de la dieta alta en grasas en el que uno o el 10 por ciento de mango.

Toda la dieta alta en grasas que contienen los mismos micronutrientes, calcio, fósforo y fibra. Cuando una muestra se compara desde el principio hasta el final del período de estudio, se les dio un fallo mango al menos las buenas bacterias en el intestino que a menudo es causada por la dieta alta en grasas.

La investigación fue publicada en el Journal of Nutrition. El estudio fue encargado por la National Mango Board, que promueve el consumo de frutas en los EE.UU.. Los resultados de este estudio se suman a la evidencia de que la fruta del sudeste de Asia, tiene varios compuestos que nutren.


Estudios previos han encontrado que un compuesto en mango contiene digestión anti-inflamatoria y contenido de fibra SIDA. Una porción de mango es rico en antioxidantes y tiene 20 vitaminas y minerales y es rica en fibra (leer más mango nutrición ) . Sin embargo, los beneficios para la salud de los mangos de las bacterias buenas no se ha estudiado antes.